Los diseñadores priorizan la creatividad y el valor diferencial, mientras que los fabricantes ponen el acento en la estandarización y la perfección de los procesos. Estas diferencias parecían irreconciliables, hasta que una delegación vietnamita se sumergió en el ecosistema de la moda china.
La delegación visitó el CCCT-ChenFeng Fashion Hub, un centro de innovación respaldado por la Cámara de Comercio para la Importación y Exportación Textil de China, el grupo ChenFeng y dos de las principales universidades de moda. Las instalaciones albergan una biblioteca de tejidos con más de 25.000 SKU únicos —todos materiales de la temporada en curso, sin repeticiones— y una fábrica de I+D que permite pedidos mínimos de una sola prenda.
Las marcas vietnamitas presentaron su trabajo a los equipos de diseño de ChenFeng, a cuarenta de los principales minoristas chinos y a las fábricas, generando oportunidades de colaboración. Entre los ponentes destacados figuraron el Sr. Yin GuoXin (propietario del grupo ChenFeng), la Sra. Nguyen Thi Tuyet Mai (secretaria general de VITAS) y Daniel Chan (consejero delegado de Intereras). Más de cincuenta representantes de marcas vietnamitas —entre ellas YODY, MIAN GROUP, STYLE LOUNGE y GUMAC— intercambiaron impresiones con cuarenta homólogos chinos como Semir Group, Hotwind y XCOMMONS.
La visita de la tarde a Changshu Garment City permitió conocer uno de los grandes mercados de confección de China. La delegación también visitó a un destacado emprendedor del livestreaming en Douyin para comprender los modelos contemporáneos del comercio chino.
El sector de la moda en China prospera gracias a unas sólidas cadenas de suministro y al respaldo gubernamental. Vietnam debería desarrollar marcos de colaboración similares que unan a diseñadores y marcas. Al unir fuerzas, ambos sectores pueden reforzar su fortaleza colectiva: los fabricantes vietnamitas aportan flexibilidad y disciplina de costes; las marcas chinas aportan distribución a gran escala, profundidad en el comercio digital y capital.

